Las Leyes de Coué

Emilio Coué fue un farmacéutico y psiquiatra francés 1857 – 1926 autor del método curativo basado en la autosugestión.
Las Leyes de Coué
Durante la primer guerra mundial este médico, como tantos otros sufrió la carencia de drogas básicas para preparar sus recetas magistrales. Ante la impotencia de este hecho decidió no decirle a sus pacientes lo que estaba sucediendo y probar con medicamentos placebos, esperanzado en solucionar pronto su problema de abastecimiento y en no deteriorar mucho la salud de su gente. El normal abastecimiento de drogas para sus recetas tardó mucho mas de lo que Coué imaginó. Este tiempo fue el que le dio la oportunidad de observar qué muchos de sus pacientes habían hecho el proceso de recuperación como si estuviesen medicados tradicionalmente. A partir de esta observación comenzó a investigar el poder de la mente para sanar el cuerpo. Sus investigaciones dieron origen a estas tres leyes llamadas las Leyes de Coué.

Las 3 Leyes de Coué1°) Ley de Atención Sostenida:

Cuando una persona concentra su atención en una idea o pensamiento, dicha idea tiende a realizarse, es decir que tenderá a manifestarse en forma espontánea.

2°) Ley del Esfuerzo Reversible:

Cuando una persona piensa que no puede hacer algo y luego lo intenta, cuanto más trata, menos puede hacerlo. Cuando un estado mental es tal que se piensa “me gustaría hacer esto, pero no puedo” entre más se intente realizarlo, menos posible será llevarlo a cabo, así sean muchas las ganas de hacerlo.

3°) Ley del Afecto Dominante:

Una emoción fuerte siempre tiende a reemplazar a una emoción débil. Una emoción asociada a una sugestión hará que la sugestión sea más efectiva. Una sugestión vinculada con una emoción predominará sobre cualquier otra sugestión que se encuentre en la mente en ese momento.

Consecuencia de las Leyes

-Cuando la voluntad y la imaginación son antagónicas, invariablemente gana la imaginación.
-En un conflicto entre la voluntad y la imaginación, esta última siempre tenderá a anular todo el esfuerzo de la voluntad.

-Cuando la voluntad y la imaginación están de acuerdo, no se suman sus efectos, sino que se multiplican.

La imaginación puede ser guiada.

La fuerza de voluntad (o fuerza de no hacer, según sea el caso) es una función de la mente consciente, mientras que la mente inconsciente es influenciada (activada y estimulada) por la imaginación, y es la información archivada en la mente inconsciente o subconsciente, la que determina las reacciones, actitudes y acciones de la mente consciente. Es allá, donde somos lo que realmente somos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *